Servir una gran cerveza empieza mucho antes de abrir el grifo

En hostelería, ofrecer una cerveza bien servida no es solo cuestión de técnica del camarero: el sistema de grifo juega un papel fundamental en la calidad del producto final. Un grifo mal mantenido puede echar a perder incluso la mejor cerveza.

En Damker sabemos que cuidar el sistema de tiraje es clave para garantizar que la cerveza llegue al cliente como debe: fresca, con el carbónico justo y sin sabores extraños.

La importancia del mantenimiento del grifo de cerveza

Mantener el sistema en buen estado no es solo una cuestión de limpieza, ¡es clave para que todo funcione bien! Para empezar, influye directamente en la calidad de la cerveza: si hay restos de levadura o cerveza vieja en los conductos y grifos, el sabor y el aroma se alteran, y da igual que la cerveza sea buenísima, el cliente lo va a notar. Además, un sistema sucio puede convertirse en un foco de bacterias. Por otro lado, cuando no se le hace mantenimiento al equipo, los componentes como válvulas, juntas o grifos se desgastan mucho más rápido. Un equipo limpio dura más y da menos dolores de cabeza. Y por último, pero no menos importante, está el tema de la rentabilidad: si el sistema falla, puedes tener pérdidas de presión, demasiada espuma o residuos en la cerveza, lo que al final se traduce en tirar producto y perder dinero. Así que sí, cuidar el sistema es cuidar tu cerveza, tu equipo y tu bolsillo.

¿Cada cuánto hay que hacer mantenimiento?

Para que todo funcione bien y la cerveza salga perfecta, es importante seguir una rutina de mantenimiento. Lo ideal es limpiar las líneas cada 7 días, los grifos a diario y los cabezales una vez por semana. También conviene revisar las presiones al menos una vez al mes y hacer una limpieza completa del sistema cada tres meses.

Un buen consejo: si un tirador no se va a usar durante varios días (por ejemplo, en vacaciones), es mejor limpiarlo antes de volver a servir cerveza. Así te aseguras de que todo esté en condiciones y no haya sorpresas desagradables al primer tiraje.

El grifo siempre impecable

  • Utiliza productos específicos para limpieza de circuitos de cerveza.
  • Purga siempre el sistema tras limpiar las líneas, para eliminar restos químicos.
  • No desmontes componentes sin formación: algunas partes son delicadas.
  • Utiliza vasos limpios y sin residuos de detergente: esto afecta la espuma y el sabor.

¿Te gustaría instalar un grifo de cerveza en tu local? Contacta con nuestro equipo comercial y te asesoraremos encantados:

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